Pistachos… ¿Por qué no?

Cuando hablamos de pistachos, a todos se nos viene a la mente ese maravilloso y adictivo fruto seco que no puedes dejar de comer. Hoy nuestra intención es ir un paso más allá y hablaros sobre este árbol que podemos plantar en nuestro jardín.

El pistacho es un árbol de crecimiento lento, amplio, arbustivo, de tamaño pequeño-mediano. Como peculiaridad resaltamos que sus flores nacen antes que sus hojas, se trata de un árbol dioico (necesita al menos uno de cada sexo para obtener fruto) los árboles masculinos suelen ser mas altos que los femeninos.

Respecto al fruto, se trata de una drupa compuesta por un endocarpio (cáscara) y un mesocarpio carnoso y verde. Su semilla es verde pálido, y se cree que cuanto mas verde mejor es la semilla.

Si lo que buscamos es una buena producción debemos saber que  puede llegar a tardar entre 15 y 20 años, ya que comienza su estado de fructificación cuando estos tienen entre 5 y 8 años.

Es un árbol que resiste bien el viento y que crece mejor al sol,  necesitando veranos calurosos e inviernos fríos, tolerando temperaturas de hasta – 18 ºC.

En cuanto a la semilla podemos resaltar que se utiliza para combatir  esclerosis hepática, dolencias abdominales, dolor de pecho y problemas circulatorios.

¿Sabias que?

  • En países como Líbano utilizan sus hojas para estimular la fertilidad,
  • Los árabes utilizan su fruto por tener efectos afrodisiacos.
  • En la India se utiliza como tinte.
  • Su cascara es ideal para realizar un buen compost.
  • Son una buena fuente de calcio, magnesio, vitamina A ,vitamina C, ofrece buenos índices de potasio y de fósforo, además no tienen colesterol.
  • La masilla que se obtiene del pistacho previene enfermedades dentales.

 

En definitiva, si tienes ganas de realizar tu propia plantación de pistachos, no dudes en visitar  nuestro centro donde te asesoraremos sobre las diversas variedades que puedes plantar.

 

Aquí os dejamos una foto de una Pistacia Vera.