Mil maneras de regar.

Ojo con el riego

El consumo del agua por una planta está ligado a la cantidad de fotosíntesis que pueda realizar y la transpiración durante el día. Tanto una como la otra dependen del sol y viento, y no tanto de la temperatura. En general, con más sol más agua consume una planta.
Hoy el cielo está cubierto, tal vez mañana también, en estos días grises, aunque no llueva, las plantas consumen relativamente poca agua. Debemos regar menos para no encharcar y asfixiar las raíces.
Luego, en días de calor, jamás debemos regar después del medio día. Con mucho calor las raíces de las plantas, para poder vivir, entran en un metabolismo de respiración, y si las inundamos se asfixian, quiere decir: se nos muere en un periquete.

Conclusión: En días de sol regamos por la mañana, y si no hay tiempo, por la noche